LA
TRAICION
¿Cómo es
que traicionas al Hijo del hombre con un beso, arrestándome como
si yo fuera un ladrón, cargando espadas y mazos? Todos los días
estuve entre ustedes en el templo, y nunca me echaron mano. Pero esta
es su hora y el poder de las tinieblas está trabajando.
Todo
lo que fue escrito por los profetas acerca del Mesías se cumplirá.
Será entregado a la custodia de los paganos, se burlarán
de él, será tratado con desprecio y maltratado. Lo azotarán
y lo matarán, pero al tercer día él resucitará.
Pronto
tengo que dejar esta tierra y marcharme adonde ustedes aún no pueden
seguirme. He deseado comer esta Pascua con ustedes antes de que sufra,
pues les digo en verdad: no comeré la Pascua otra vez, hasta que
todo lo que esto significa sea cumplido en el reino de Dios, ni beberé
del fruto de la viña, hasta que venga el reino de Dios. Este pan
es mi cuerpo el cual es entregado por ustedes. Cómanlo en memoria
de mí. Este vino representa el nuevo pacto de salvación
de Dios, sellado por mi sangre, la cual derramo en favor de ustedes.
Tengo
que dar mi vida, como fue predicho por los profetas, per ¡ay! Del hombre
que traiciona al Hijo del hombre. Habría sido mejor si ese hombre
no hubiera nacido. No me refiero a todos ustedes, pues conozoco muy bien
a los que he escogido, pero tiene que cumplirse la escritura que dice:
"Uno que comparte mi pan, me traicionará."
Les
digo esto ahora antes de que suceda, para que luego crean en mí.
¿Se
vanaglorian por estar dispuestos a dar su vida por mí? Tristemente,
esta noche todos ustedes me abandonarán como lo ha escrito el profeta:
"Mataré al pastor y las ovejas se dispersarán."
¡Oh,!
Padre, si es posible, permite que yo no pase por esta prueba tan severa.
No obstante, que no se haga mi voluntad, sino la tuya.
He
aquí, ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea entregado
en las manos de pecadores.
Miren,
aquellos que viven de la espada morirán por la espada.
¿No
saben que yo podría rogar a mi Padre, y El podría enviar
doce legiones de ángeles para mi defensa? Pero, ¿cómo se
cumplirían las Escrituras que dicen que debe de suceder así?
Ahora
el Hijo del hombre será glorificado, y Dios se glorificará
en El.
EL
JUICIO
Ninguna
autoridad tendrías contra mí, si no se te diera desde arriba.
¿Por
qué me juzgras haciéndome estas preguntas? Debes preguntar
a los que me han escuchado. Ellos saben muy bien las cosas que he dicho.
Yo
no he susurrado mi mensaje en secreto. He hablado abiertamente al mundo.
He enseñado en los lugares de adoración y públicamente
en el templo, en donde se reunían mis seguidores.
Si
lo que he dicho está mal, entonces presenta evidencias de ello.
Pero si he hablado la verdad, entonces, ¿por qué me pegas?
Mi
reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis seguidores
hubieran tomado armas para defenderlo, para que yo no fuera entregado
en sus manos. Pero mi reino no es de esta tierra.
Aun
así, dices la verdad cuando me acusas de ser un rey. Para esto
nací, y por este propósito vine al mundo, para ser un testigo
a la verdad.
Todos
los que aman la verdad, reconocen mi mensaje.
LA
CRUZ
Ahora
el príncipe de este mundo será derrotade, y si yo fuere
levantado de la tierra (en la cruz), atraeré a todas las naciones
a mí.
Por
esto mi Padre me ama, porque doy mi vida para volverla a recibir. Nadie
me la quita, pero yo la doy de mi propia voluntad. Tendo el poder de dar
mi vida y tengo el poder de tomarla otra vez. El Padre me ha dado este
poder y derecho.
Padre,
perdónalos; porque ellos no saben lo que hacen.
De
verdad te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso.*
¡Mujer,
he ahí a tu hijo!**
¡He
ahí a tu madre!***
Elí,
Elí, ¿lama sabactani?****
Tengo
sed.
Consumado
es.
Padre,
en tus manos encomiendo mi espíitu.
*Al ladrón
en la cruz.
**A María,
junto a los pies de la cruz con Juan.
***A
Juan.
***¡Dios
mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?
DESPUES
DE LA RESURRECION
No
seas más incrédulo, sino ¡cree!
Yo
sé de dónde he venido, y a dónde iré; pero
ustedes no pueden decir de donde he venido, ni a dónde voy. Ustedes
son de la tierra. Yo soy de arriba. Ustedes son de este mundo. You no
soy de este mundo.
Nadie
ha ascendido al cielo, excepto aquel que vino del cielo, el Hijo de Dios
que está en el cielo.
Vé
y di a mis hermanos que ascenderé a mi Padre y su Padre; y a mis
Dios, y a su Dios.
¿Por
qué se turban y en sus mentes surgen dudas? Tengan paz.
Miren
mis manos y mis pies, que yo mismo soy: tóquenme y vean; pues un
espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo.
Porque
me han visto, creen. Benditos son los que no me han visto y creen.
Dentro
de poco el mundo no me verá más, pero mi presencia quedará
con ustedes; y porque yo vivo, ustedes también vivirán.
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